LSD CULISTASFÚTBOL DE CULTO
EL CLUB DE LOS LSDCULISTAS
DECISIONES CUESTIONABLES.
En la Red Vintage hay equipos con presupuesto, sistemas tácticos y psicólogos deportivos. Nosotros tenemos un once irrepetible encabezado por Ax, el Kax, Monx y Bins, una fe inexplicable en el poder del «E» y un grupo de WhatsApp que no conoce el silencio.
Los resultados, cuando los tengamos.

EL FÚTBOL NO ESTÁ PREPARADO.NO SOMOS UN
EQUIPO NORMAL.
MENOS MAL.
Somos el LSD Culistas, un equipo de fútbol de la Liga Red Vintage. Defendemos los colores, discutimos las alineaciones y convertimos cada partido en una experiencia difícil de explicar en casa.
Se cuentan historias de cannabis, hongos, concentraciones bajo luna nueva y un misterioso «E» que multiplica la épica. El vestuario tiene más versiones de la leyenda que jugadores disponibles. Lo que sí está claro es que aquí se compite, se celebra y nunca falta una buena anécdota.
«No aspiramos a ser un club grande. Aspiramos a que hablar de nosotros sea inevitable».— Manifiesto no oficial culistaDE CULTO
QUE DAR GUERRA
POR PARTIDO
MISTERIOSA DEL FÚTBOL
PERIÓDICO
DE GUERRA.
Exclusivas, comunicados y crónicas de un club donde cualquier martes es portada.
Todas las noticias ↗* Sección de humor y sátira futbolera: no publicamos resultados ni fichajes inventados como si fueran noticias verificadas.
ONCE NOMBRES.
MIL PROBLEMAS.
Talento, carácter y un profundo desprecio por las biografías deportivas convencionales. Con vosotros, cuatro portavoces del despropósito. Debajo aparece el resto de la plantilla oficial.
AX
Lee el partido dos jugadas por delante. Alguna vez son las del partido de ayer, pero eso no le resta liderazgo. Su consigna: correr, presionar y pensar después.
KAX
Puede transformar un «¿qué tal el partido?» en una rueda de prensa de veinte minutos. Defiende la permanencia con la vehemencia de quien acaba de ganar la Champions.
MONX
Sus planes tácticos necesitan pizarra, brújula y, en ocasiones, traductor jurado. Pero cuando sale una jugada, ni el VAR sabe cómo explicarla.
BINS
Se gana el aplauso sobre el césped y el sueldo a tiempo parcial en el Teatro Principal de Zamora. El único capaz de pedir un cambio y que caiga el telón.
NUESTROS COLORES. NUESTRAS LOCURAS.EL
PODER
DEL «E».
¿E de equipo? ¿De energía? ¿De épica? Ninguno de los cuatro protagonistas ha firmado una respuesta oficial. Y seguramente es mejor así.
La E representa ese algo que aparece cuando las piernas no llegan, la grada empuja y el sentido común ha pedido el cambio.
Investigar el misterio ↗LA ZONA
PELIGROSA.
Aquí no se viene a mirar la web. Se viene a destrozar la reputación futbolística de tus amigos con argumentos y estadísticas completamente inventadas.
⚠ Todos los precios y atributos son bromas. Las votaciones se guardan en WordPress, el bingo en tu navegador.
RIVALES
CON APELLIDOS.
La Liga Red Vintage tiene nombres que hacen que un vestuario deje de mirar el móvil. Dos de ellos: Moraleja y Villalpando.
MORALEJA
Un rival al que hay que tomarse muy en serio, aunque la previa termine en un debate sobre quién conduce.
VILLALPANDO
Cuando se crucen los caminos, habrá competición, carácter y al menos un audio de Kax analizando el choque.
FASE: LUNA NUEVA
EL CALENDARIO
LO MARCA LA LUNA.
Otros equipos miran la disponibilidad del campo. Aquí, la nueva luna es también una excusa para juntarse, comer hongos, contar batallitas y celebrar grandes conquistas de la vida cotidiana.
Como el fichaje de Bins por el Teatro Principal: menos focos en la banda, más focos en el escenario. El vestuario nunca deja de dar funciones.
Leer la crónica de convivencia ↗LA GRADA
NO DESCANSA.
Montajes épicos, camisetas que deberían estar en un museo y finales europeas que existen, de momento, en la imaginación colectiva. Arte popular culista.





EN BUENA
COMPAÑÍA.
Sin nuestros patrocinadores esta aventura sería todavía más difícil de explicar. Gracias por estar al otro lado de la camiseta.
1906 · Red VintagePatrocinadores indicados por el equipo. Las frases son guiños humorísticos, no eslóganes oficiales de las marcas.
EL PRÓXIMO
CAPÍTULO SE JUEGA.
No sabemos cómo acaba la historia. Sabemos que merecerá una crónica.